30 may. 2014

Futuro: inestable. 
¿Cómo saber decidir, si cada pequeño detalle nos lleva a un mundo completamente diferente? 
La humanidad no es realmente consciente, creería. Seríamos neuróticos malgastando tiempo, pensando
y no haciendo... 
¿Estaré equivocada, tal vez? 
Más complejo que miedo al futuro, 
miedo al fracaso, 
al aburrimiento, 
a la rutina, 
a la soledad,
a morir anónima y pasiva.

7 may. 2014

El músico

Había algo de Alguien que me desorientaba. Se notaba tan seguro de sí mismo... tan ético que sus argumentos dejarían pensando hasta al más terco. Pero a su vez, tenía un aire misterioso en su rostro. Tal vez era incertidumbre, tal vez inseguridad. Él nunca quiso mostrarse débil. No podría tampoco, sus comentarios y su cerebro sensible lo hacían único, y claro que lo sabía. - ¿Qué estás pensando? - le pregunté un domingo. - Nada - respondió, evitando su propia introspección. En su rostro se reflejaba la próxima oración. Esperé. - Es que es domingo - admitió finalmente. - ¿Y qué tiene de especial? - Que mañana... - titubeó, como si fuera a soltar un comentario aterrador. - mañana vuelvo a ser Nadie... otra vez - confesó.

Vacío existencial

(Tal vez sea un problema social que se tornó individual.)

Llenar vacíos con parches; los demás no lo ven, pero uno lo siente. Apariencias... qué buena utilidad tienen cuando uno está muerto por dentro. Esperamos algo del mundo, empatía tal vez. Pero no, no hay respuestas. Tal vez ni uno mismo lo sepa, quizás hasta se desconoce la pregunta.
¿Cómo poder llenarlo si no está a nuestro alcance?
¿Por qué tantas preguntas retóricas y tanto deseo frustrado por saber las soluciones?

Oh, ¡pobres las personas inseguras!
Siempre buscando un poco de aprobación ajena. No ser por no saber si realmente se es.

Querer querer y que a uno lo quieran. Pero siempre es desproporcionado, siempre... Masoquismo y mambos. Porque la sensación de ser actor secundario nos destruye casi imperceptiblemente.

Ser eso: tanque de descarga de cajas psíquicas ajenas. Tal vez sea mi culpa... quizás yo me presto a eso. Quizás pienso que la gente no tiene por qué lidiar con mis problemas, entonces escucho. Quizás quiero demasiado a las personas, considerablemente más de lo que recibo a cambio. Es tan difícil ser apariencias. Fría y dura por fuera, pero desagradablemente cursi y romántica cuando elijo no serlo. Y la gente se confunde, se cansa... tal vez sea eso. Tal vez el problema soy yo.